LA PSICOLOGÍA POSITIVA

 

Cerebro Psicología Positiva

La Psicología Positiva es una rama de la Psicología enfocada en descubrir y entender los procesos que subyacen a las experiencias positivas. Además estudia las  emociones y las cualidades positivas de las personas y los factores que las promueven.

El término Psicología Positiva fue desarrollado por Martin Seligman, un investigador que dio un giro radical en la forma de pensar la psicología, y elaboró y promovió una concepción más positiva del ser humano.

Desde sus comienzos, la psicología ha estado centrada, casi exclusivamente, en el estudio de la enfermedad y los trastornos, y esto generó que mucha gente asociara a la psicología con la enfermedad mental.

 

Como consecuencia de esta visión reduccionista del paradigma salud-enfermedad, las teorías más influyentes se limitaron al estudio  de la patología, lo cual restringió considerablemente el estudio de la mente humana.

Esta focalización en lo negativo, en lo que falta o está dañado llevó a gran parte de las corrientes psicológicas a asumir un modelo de la existencia que dejó de lado las capacidades y los aspectos positivos y de las personas. Esto dio como resultado una visión bastante pesimista de la naturaleza humana y se dejaron de lado factores como la alegría, el optimismo, la creatividad, el humor, entre otros.

Sin embargo, el objetivo de la Psicología Positiva no tiene como única pretensión trasladar el foco de la investigación de lo negativo a lo positivo, sino abordar el estudio del ser humano desde una perspectiva integradora. Esta nueva mirada concibe a las personas como agentes activos que construyen su propia realidad, no como individuos pasivos, incapaces de elegir y decidir su forma de vida.

La Psicología Positiva, si bien no niega la patología, no se centra en ella, sino en promover los recursos que tienen los seres humanos para construir sus habilidades y competencias, con el fin de prevenir la enfermedad y promover la salud. Para la Psicología Positiva no alcanza sólo con eliminar el malestar y las emociones negativas: hay que reemplazarlas por nuevas experiencias emocionales positivas.

En esta búsqueda de encontrar y promover los mejores aspectos del ser humano y desarrollar su potencial, la Psicología Positiva no es ingenua y no se basa en métodos dudosos. No es un movimiento filosófico o espiritual y tampoco utiliza métodos poco serios o inciertos. No es un ejercicio de autoayuda ni un camino mágico para alcanzar la felicidad, y mucho menos un modelo que da lugar a creencias y dogmas personales.

La Psicología Positiva se desarrolla dentro de un marco científico y un contexto profesional idóneo, y su objetivo es hacer nuevos aportes acerca del funcionamiento de la mente humana. La meta no consiste solo en contribuir a la resolución de los problemas de la salud psicológica, sino también a alcanzar el bienestar y una buena calidad de vida.

Potencial Psicología Positiva

 

LOS DESAFÍOS DE LA PSICOLOGÍA POSITIVA

Para que la psicología sea una disciplina que realmente pueda ayudar a todas las personas enfermas o no  tiene que ir más allá de su concepción actual, ampliar su visión y dejar de centrarse sólo en la enfermedad.

Este nuevo enfoque debe incluir un cambio en el rol del terapeuta y también en la terminología común de la psicología tradicional, que suele ser complicada y estar cargada de expresiones negativas y estigmatizantes. 

Además, es imprescindible crear nuevos instrumentos de evaluación psicológica, centrados en identificar las capacidades, habilidades y fortalezas de las personas. Asimismo, técnicas y programas de intervención que no incluyan sólo a los individuos, sino también a la sociedad en general, que en su dinámica cambiante presenta, constantemente, nuevos desafíos y capacidad de adaptación.