PSICOTERAPIA

 

La mayoría de las terapias tradicionales se dedican mayormente a tratar la enfermedad, problemas, conflictos y  malestar de las personas, dejando de lado las virtudes y el potencial, así como la construcción de nuevos recursos y el uso de los ya existentes.

Además, se suele trabajar casi exclusivamente, con el lenguaje oral, sin tener en cuenta el lenguaje corporal ni tampoco la importancia de las emociones y la influencia que tienen en nuestra vida.

 

Psicoterapia Positiva

 

La Psicología Positiva tiene como objetivo –además de solucionar los problemas existentes– aprender nuevas formas de relacionarnos con nosotros mismos y con los demás, con el fin de evitar tropezar siempre con la misma piedra. A veces tendremos que saltar la piedra, esquivarla, o levantarla, y la idea es desarrollar habilidades, saber qué hacer, cuándo y cómo para lograrlo de la mejor manera.

Nuestra metodología de trabajo en Centro BienEstar apunta a la regulación emocional, es decir, dar lugar a las emociones, comprenderlas, aceptarlas y regularlas.


También, estar atentos a los pensamientos que se cruzan todo el tiempo por nuestra mente, especialmente, cuando nos sentimos mal, preocupados o angustiados, y relacionarlos con la emoción involucrada. Estos pensamientos son, la mayoría de las veces, automáticos y no los registramos, pero, sin darnos cuenta, afectan nuestra percepción, estado de ánimo y conducta. Tenemos que evaluar estos pensamientos, ver si están sobrevalorados, si son realistas, y sobre todo, cuánto de nuestras emociones está en juego en la aparición de éstos.  A este proceso lo llamamos Restructuración Cognitiva.

 

No se trata de controlar, manipular o esconder las emociones, ya que de esa manera nos expondríamos a que, al ser reprimidas, deriven en emociones secundarias, malestar físico, o psicológico. El hecho de regular nuestras emociones –si bien exige un gran esfuerzo, en especial al  principio–, nos permite integrar la tríada «sentir-pensar-actuar» y nos ayuda a ser personas sanas y felices.

Esto nos dará alivio, así como una visión optimista del futuro, ya que dejaremos de ser individuos pasivos a merced de las emociones, para pasar a ser agentes activos del cambio y del logro de nuestras metas.